Qué es un overlay de accesibilidad

Un overlay (también llamado widget o plugin de accesibilidad) es un trozo de JavaScript que añades a tu web y que muestra un botón flotante con opciones como aumentar el texto, cambiar contrastes o «activar el modo lector de pantalla». Su promesa comercial es tentadora: hacer tu web accesible «en un clic», sin tocar el código.

El problema es que esa promesa no se sostiene ni técnica ni legalmente. Veamos por qué.

Por qué no garantizan el cumplimiento

La European Accessibility Act y la Ley 11/2023 exigen que tu web cumpla las WCAG 2.2 en nivel AA (vía la norma EN 301 549). Ese cumplimiento se mide sobre el contenido y el código reales de tu web, no sobre una capa que se superpone encima. Un overlay:

  • No arregla el origen: si a una imagen le falta el texto alternativo o a un botón le falta su nombre accesible, el fallo sigue en tu código. El overlay no puede adivinar de forma fiable qué describe una imagen o qué hace un control.
  • Choca con los productos de apoyo reales: las personas ciegas ya usan su propio lector de pantalla (NVDA, JAWS, VoiceOver). Un overlay que intenta «poner» accesibilidad por encima puede interferir con esas herramientas en vez de ayudar. Es habitual que usuarios de lectores de pantalla los desactiven.
  • No cubre lo que la automatización no puede ver: gran parte de las WCAG exige criterio humano (¿el texto alternativo es correcto?, ¿el orden de lectura tiene sentido?, ¿los subtítulos son fieles?). Ninguna capa automática resuelve eso.

El riesgo legal es real

Poner un overlay no te protege frente a una reclamación; en varios países se han presentado demandas y quejas contra webs que usaban precisamente estos widgets, porque seguían sin ser usables. Peor aún: da una falsa sensación de seguridad. Crees que has cumplido, dejas de preocuparte, y la web sigue dejando fuera a personas con discapacidad y expuesta a sanción.

Qué hacer en su lugar

La accesibilidad de verdad se consigue arreglando el código fuente, no tapándolo. El camino honesto y efectivo es:

  • Diagnostica: analiza tu web para saber qué barreras tienes, en qué páginas y elementos exactos. Es el punto de partida de todo.
  • Arregla en origen: aplica los cambios en tu HTML/CSS/plantilla. Suelen ser correcciones concretas y repetibles (alt, etiquetas, contraste, foco, orden).
  • Completa con revisión humana: lo que la automatización no puede juzgar se comprueba a mano, siguiendo los criterios AA.
  • Documenta y vigila: publica tu Declaración de Accesibilidad y establece una vigilancia para no volver a incumplir cuando cambies la web.

Es más trabajo que pegar un script, sí. Pero es lo único que te deja realmente conforme —y usable para todos tus clientes—. Puedes empezar por el diagnóstico gratis en la portada de RampaScanner: te dice exactamente qué arreglar, sin overlays.